Es la acción de dar una respuesta apropiada a una situación determinada (Ver situación).

Esta categoría de la conducta en Psicodrama se relaciona con los conceptos de libertad, espontaneidad y creatividad trabajados por Moreno.

La adecuación de la respuesta dramática es una de las características esenciales y una de las formas de la espontaneidad (Ver espontaneidad).

El término adecuación tiene en las descripciones morenianas un sentido claramente axiológico y es utilizado por él expresamente en el sentido de la justeza de los valores puestos en juego intrínsecamente en la acción misma. Nunca, como a veces quiso ser entendido, en el sentido de acomodación al “status quo”.

La adecuación de la respuesta dramática es la característica de la acción que resulta solamente a partir de una actitud espontánea del individuo. Esta cualidad se logra mediante una peculiar movilidad y flexibilidad del protagonista una vez que ha limpiado su fijeza a viejos modos de comportamiento.

Esta característica o categoría de conducta es indispensable para todo ser, que como el hombre, se desarrolla rápidamente. El medio ambiente que cambia siempre, nunca propone, al ser con anterioridad y siempre por lo tanto estará exigiendo un nuevo modo de adecuación.


En Psicodrama el coordinador o director no es el único agente del proceso terapéutico. Cada miembro del grupo puede serlo en determinados momentos. Durante una sesión toda vez que alguien despliega en el escenario sus escenas personales y trabaja protagónicamente para reestructurar sus propios mitos está asumiendo el rol de agente terapéutico, en primer lugar, para consigo mismo y en segundo lugar para con los demás, situados en la caja de resonancia. El yoauxiliar en psicodrama juega también una función importante como agente de transformación en el proceso terapéutico. Esta función logra altos niveles de adecuación cuando el rol es asumido por profesionales especificamente adiestrados para la tarea psicodramática pero también suele alcanzarse una gran eficacia con el trabajo de los yo auxiliares espontáneos, (Ver yo auxiliar) elegidos por el protagonista entre sus propios compañeros de grupo. Es importante señalar que cada miembro desde la caja de resonancia, en el momento de compartir, durante los comentarios o en la etapa de caldeamiento, puede asumir con respecto a otro integrante del grupo el rol de agente terapéutico. Cualquier individuo o varios al mismo tiempo o todo el átomo grupal pueden por lo tanto asumir este rol en cualquier momento. El rol técnico e instrumental de director de psicodrama es asumido con más adecuación cuanto más se apunte desde él a desarrollar la función de un eficaz facilitador de todo el proceso puesto en marcha. Un buen director debe cumplir fundamentalmente su tarea como un buen orquestador de todos los agentes que el proceso mismo va poniendo en marcha constantemente. Esta multiplicidad operativa es una de las características esenciales del método. La riqueza coterapéutica que estamos subrayando es algo que se desprende de la modalidad de trabajo propia del psicodrama.

Dalmiro Bustos reformula el concepto de Agrupa de la siguiente forma: los roles se agrupan según su dinámica, configurando clusters o agrupamiento de roles. El prime complementario materno, responsable de funciones de dependencia e incorporación; el segundo depende del rol complementario paterno, generando la matriz de los roles activos. Ambos tienen un primer rol complementario único: madre y padre o adultos que desempeñan estos roles. Aunque haya otros adultos significativos en el átomo social de la criatura, son estos roles los esenciales, y cualquier situación generada por otro adulto dentro del átomo social, es vivida como proveniente de ellos. Esos dos roles primarios son asimétricos por naturaleza. La simetría aparece más tarde, cuando la paridad se presenta en la forma de hermanos o compañeros de juegos. Aunque el niño tenga hermanos desde el comienzo de su vida, carece de capacidad de discriminación de su presencia. Esta interacción diferenciada de las otras dos, determina la aparición de un tercer cluster, el que determinará las relaciones de paridad. Con la aparición del tercer tipo de dinámica queda definitivamente configurado el esquema básico de roles: pasivo, activo e interactivo. Las tres dinámicas son posibilidades alternativas en el desempeño de todos los roles. En el entrenamiento de los terapeutas es fundamental el desarrollo de las tres posibilidades. La función esencial, especialmente cuando un paciente se encuentra vulnerable, reabriendo heridas profundas, es la función de “holding”, o materna. Contener afectivamente hasta que el dolor se atenúe. En segundo lugar, se encuentra la función activa, de apoyo para la afirmación, operativa, paterna. En tercer lugar se encuentra el momento en que el terapeuta acepta la paridad fraterna, el compartir de igual a igual. Las tres dinámicas son necesarias en diferentes momentos de una terapia. Una de las experiencias más necesarias para la formación del psicoterapeuta, es la elaboración de sus capacidades y conflictos para el desempeño de las tres dinámicas. El tema Agrupamiento de roles (cluster) reformulado por Dalmiro Bustos ha resultado ser un punto de contacto sumamente interesante para promover un fértil diálogo codisciplinario, entre psicodramatistas de diferentes líneas reflexivas, siempre que partamos de la base que tenemos en común un trasfondo moreniano. ¿ Es posible, acaso, ser psicodramatístas si tener algún trasfondo moreniano ?. Los psicodramatistas con formación junguiana encontramos en esta temática, tan propia de la teoría de los roles y (a su vez) tan cercana a los modernos desarrollos de la teoría de las relaciones objetales, una notable analogía con la concepto de complejo trabajada originalmente por Carl Gustav Jung (con anterioridad a su separación de Sigmund. Freud). El psicoanálisis mantuvo el desarrollo conceptual de este termino dentro de sus líneas reflexivas, dándole luego (por cierto) rumbos teóricos muy diferentes. En los trabajos de Melanie. Klein es donde más se nota (a pesar de las distancias), el influjo de la impronta junguiana. (Aldo Carotenuto: “Jung e la cultura del XX secolo” Ed. Bompiani, Milano, 1995, Pag.141161). La idea de complejo es hoy un tema angular en psicología analítica y en psicoterapia analítico sintética y está intrínsecamente ligado además, al concepto de arquetipo, otra idea fundamental en el pensamiento junguiano. He aquí algo sumamente interesante, para promover puntos de diálogo enriquecedores entre psicodramatistas de líneas reflexiva diferentes; siempre que estemos dispuestos a escucharnos.

Término utilizado por J.L. Moreno para designar a aquel individuo que luego de un test sociométrico realizado dentro de un grupo, institución, agrupación, etc., en base a un criterio preestablecido, no obtendrá ninguna elección ya sea en sentido positivo o negativo.¡Un individuo puede resultar aislado o no según el criterio del test sociométrico elegido. Por extensión podemos considerar aislado a aquél vínculo (Ver pareja aislada) de un grupo terapéutico que por su peculiar posición sociométrica, se halla en un momento determinado del proceso grupal, sin ninguna, o apenas una muy débil relación con los demás integrantes del mismo grupo.

Una de las características del primer universo infantil que Moreno denominó Matriz de Identidad es la amnesia infantil que el niño tiene de lo que le aconteció en ella. Los recuerdos biográficos de un individuo en general comienzan a partir de los tres años de vida. Cuando hay excepcionalmente algún recuerdo más antiguo este aparece como el temple de ánimo con que se le registró pero la acción misma y los personajes que jugaron en ella resultan muy borrosos. Moreno sostiene que esta amnesia no puede ser explicada únicamente por el hecho que el neoencéfalo se desarrolla en todo individuo con posterioridad al palioencéfalo y tampoco puede ser explicado a partir del proceso de mielinización. La amnesia abarca procesos evolutivos infantiles en los que ya la corteza cerebral del niño ha alcanzado grados notables de desarrollo así como ocurre también si se tiene en cuenta el proceso de mielinización. Moreno considera así mismo que la explicación de este fenómeno a partir de la teoría psicoanalítica y el estudio de los mecanismos inconscientes, como la represión, no agotan la comprensión del fenómeno de la amnesia infantil. Moreno aporta a este tema una visión leída a partir de la teoría de los roles. Según esta teoría, así como en la primer fase de la matriz de identidad, que él denominó total indiferenciada, el sincretismo inicial excluye toda posibilidad de un rol observador que funcione en el niño como registro a posteriori, también aún en la fase total diferenciada el niño tiende a agotarse en cada uno de sus actos. El rol observador será un rol de surgimiento tardío en el yo infantil (Ver yo observador).

Deja un comentario