Se denomina existencialismo a un conjunto de filosofías o direcciones filosóficas que tienen en común el análisis de la existencia, y difieren en los supuestos de los cuales parten y las conclusiones a las cuales llegan. Por lo tanto el análisis existencial es el análisis de las situaciones más comunes en la que el hombre puede encontrarse. Existir, significa para el existencialismo, estar en relación con el mundo o con los otros hombres y esta situación solo puede ser analizada en términos de posibilidad. Este tipo de análisis ha sido posibilitado por la fenomenología la cual además ha elaborado el término de trascendencia.

Entonces el análisis existencial es un análisis de relaciones, pero no estáticas sino en términos de posibilidad.

El hecho de que una cosa sea posible significa que “yo espero” o “yo proyecto”, por lo tanto la posibilidad tiene un carácter precursor.

La espera o el proyecto siguen siendo sin embargo posibilidades cuya realización es más o menos segura pero no infalible. Por lo tanto la categoría fundamental descrita e interpretativa del existencialismo es “lo posible”.

Desde aquí se pueden esquematizar las distintas direcciones del Existencialismo:

I) La imposibilidad de lo posible

II) La necesidad de lo posible

III)La posibilidad de lo posible.

I) Kierkegaard a mediados del siglo XIX insistió en la importancia de la categoría de lo posible. Hablaba de cuatro tipos de relaciones: las relaciones consigo mismo, con los otros, con el mundo y con Dios. Las relaciones del hombre con el mundo están regidas por la angustia, la relación consigo mismo están regidas por la desesperación y la relación con Dios es dominada por la paradoja. Como vemos, entiende lo posible con un aspecto amenazador y negativo. Heidegger ahonda en la misma problemática y define que la existencia es trascendencia y proyección, que en el fondo son imposibles; de tal forma que la existencia puede ser lo que ya ha sido. Jaspers está en la misma línea, lo mismo que Sartre para quien el hombre es “el ser que proyecta ser Dios” pero se trata de un Dios ausente y se resuelve en cada caso en un fracaso. “El hombre es una pasión inútil”. Esta dirección desembocó en una “Filosofía negativa” en la que campea la “angustia”, el “peligro y el fracaso”.

II) La segunda interpretación considera a la posibilidad no como imposibilidades reales, sino como Potencias (sentido aristotélico del término).

De esta manera la posibilidad deja su sentido negativo ya que, siendo potencia, esta “destinada a realizarse”. Marcel está inscripto en esta línea. Considera que el ser se revela solo en el misterio que lo circunda. tiene esta corriente un carácter y una finalidad preferentemente religiosa pero tiene filosóficamente el defecto de ser un Panegírico de la realidad humana, más que ser un intento de comprenderla.

III) La tercera interpretación, propia de la escuela italiana (N. Abbagnano), centra las posibilidades existenciales tomadas y mantenidas como tales, sin trascolar ni sus posibilidades ni sus imposibilidades; (frente a una posibilidad se abre una búsqueda dirigida a establecer los límites y las condiciones de la misma). Tiene esta línea, evidentemente, una tendencia naturalista y empírica.

El hombre no sería ni arrojado sin ayudas, ni condicionado al fracaso, sino que pone las garantías parciales y limitadas que le son ofrecidas por sus técnicas y su modo de vida experimentados, como también por la posibilidad de encontrar y experimentar otras nuevas que ellas mismas le abren.

Estas últimas corrientes se ubican dentro de lo que se denomina “existencialismo positivo”, una de las fuentes de la antropología vincular.

Deja un comentario