(del hebreo “jasid”: piadoso).

Es un movimiento místico judío, surgido en Polonia y fundado por Israel Baal Shem Tou (El Señor del Buen Nombre). Fue un hombre simple, que intentó devolver la fe y la esperanza a los judíos desilusionados por los falsos Mesías, las matanzas y la pobreza. No escribió un solo libro que explicara su filosofía, la que nos ha llegado a través de los escritos de sus discípulos.

El Jasidismo es heredero de las doctrinas de la Cábala pero a ésta que era y es una filosofía esotérica, encerrada en un laberinto de símbolos teóricos y analíticos, destinados a una elite, la transforma en un mensaje popular comprendido por las masas utilizando un lenguaje sencillo, basado en cuentos y parábolas. El Jasidismo tiene raíces, asimismo, en la Cábala Práctica de Ari, El Santo, pero neutraliza en ésta el elemento mesiánico, convirtiendo a cada “jasid” (piadoso) en su propio Mesías. El Jasidismo devuelve a cada judío junto con todo el peso de su propia responsabilidad, la visión de una vida creadora, con plenitud de sentido.

El Jasidismo rescata la inmanencia divina, Dios se encuentra en cada cosa como presencia sólo hay que descubrirla. Las categorías que permiten descubrir la divinidad son: la alegría, el regocijo y el entusiasmo, de allí la importancia que dan los jasídicos a la danza y el canto que incorporan a la liturgia, sosteniendo que el cuerpo es tan importante como el alma para relacionarse con el Creador. Es evidente que estas categorías y estos modos de proceder se integran en la metodología psicodramática.

La categoría del entusiasmo convierte a cada iniciado en un socio de Dios en la continua tarea de recreación y redención del mundo. Todo servicio debe ser realizado no sólo en el nivel individual, sino sobre todo en el comunitario.

El iniciado debe actuar en su comunidad para lograr que sus integrantes se sostengan, consuelen, participen y creen, ayudándose en la tarea común unos y otros.

A principios del siglo XIX hay un resurgimiento jasídico entre los judíos y el movimiento se generaliza en Europa, pero la segunda mitad del mismo siglo vio decaer su influencia. Actualmente en un vigoroso movimiento extendido en toda Europa y a través de la migración en América.

A partir de los estudios que encaró Martín Buber (Ver M.Buber), la corriente comenzó a ser objeto de análisis y renovación. Estos estudios tuvieron honda repercusión en el joven Moreno quien fue tocado por la visión jasídica. Sus concepciones están profundamente imbuidas del espíritu jasídico ya que se afirma en la creencia de la inmanencia divina.

Las dos características que Moreno otorga a la imagen de Dios son la espontaneidad y la creatividad. (“Las Palabras del Padre”). Su propuesta es borrar la distancia entre Dios y el hombre emprendiendo la búsqueda de la divinidad y la comunicación directa. Moreno toma la idea jasídica de que Dios habita en todas las cosas. El camino que propone es el de la comunicación con el otro, el encuentro, así el intercambio personal a través del diálogo adquiere plenitud y el hombre puede incluso llegar a invertir roles con Dios.

Esta idea del encuentro entre un YoTú que transcurre en el diálogo es también tema central de la concepción humanista religiosa de M.Buber.

La necesidad de esa constante búsqueda de comunicación consigo mismo, con el otro y con Dios, es, para Moreno, lo que puede conducir al hombre a los caminos del crecimiento, la salvación y la trascendencia.

Para mayor profundización de este tema véase “Las vetas jasídicas en el Psicodrama de Moreno” de César Wenk.


También se lo denomina “Entrenamiento del rol”.

Es el procedimiento dramático, pautado por el método de la teoría de los roles, para el aprendizaje y la estructuración de un rol. Puede ser utilizado para el entrenamiento de un rol profesional o de cualquier rol social que quiera optimizarse.

Utiliza los mismos instrumentos y las mismas técnicas que los otros procedimientos dramáticos (Ej. psicodrama y sociodrama). Los contextos y las etapas también son las mismas, aunque utilizadas con ciertas diferencias específicas. En juegos del rol, el director, debe cuidar de centrar las dramatizaciones en el rol con que se está trabajando contractualmente con sus roles complementarios (médicopaciente, por ejemplo) evitando todo material que exceda estas relaciones directas de complementariedad de roles sociales en juego. Se trabaja con libertad, espontaneidad, creatividad y responsabilidad, haciendo tomar al aprendiz, en primer lugar, el rol complementario, que ya conoce (para estructurar el rol del médico que comience con el del paciente que, seguramente, alguna vez habrá jugado). Luego, poco a poco, mediante inversión de roles, se coloca al aprendiz en el rol que debe estructurar. Se procede a partir de las primeras asunciones del rol, llevarlo al libre juego espontáneo del mismo, hasta finalmente lograr su adecuación, con buenos niveles de creatividad. El auditorio es usado instrumentalmente, pautando el trabajo de observación, desde las miradas de los distintos roles jugados en el escenario.

Moreno esbozó un cotejo de técnicas:

I) Dar al sujeto un papel preestablecido (como se hace en el teatro).

II) Hacerle tomar al sujeto un rol socialmente estructurado y preestablecido (ej. juez, maestro, conferenciante, etc.).

III) Darle al sujeto un rol poco estructurado para que lo vaya desarrollando desde su “Status nascendi” (Ver).

IV) Colocar a varios sujetos en el mismo rol simultáneamente, frente a una misma situación.

V) Colocar diferentes sujetos en un mismo rol, frente a un mismo contra rol, haciéndolos dramatizar sucesivamente.

VI) Colocar a un sujeto frente a un mismo yoauxiliar, en distintas y diferentes situaciones cada vez más complejas.

Como se ve, estas técnicas apuntan a superar las dificultades y los temores que los roles y las situaciones entornantes desconocidas, promueven.

El procedimiento dramático de “los juegos del rol” apuntan precisamente a resolver las dificultades que normalmente plantea todo rol desconocido. Este procedimiento además es utilísimo para diagnosticar los “roles resistidos” (Ver rol resistido), los roles frenados, los roles imposibilitados o cercenados, pero “los juegos del rol”, como procedimiento, halla, precisamente su límite aquí. Para trabajar más profundamente con estas resistencias, frenos y anclajes, es necesario recurrir al psicodrama y al sociodrama, los procedimientos que alcanzan las raíces anclantes de las escenas traumáticas (Ver) y de los conflictos nodales latentes. (Ver).


Término que aparece en los textos homéricos y alude al procedimiento ritual de lavar las miasmas corporales (Ver catarsis).

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